Aparece puntual la partida para la aeronave que no se utiliza en el esta administración.
El Ejército mexicano contempla una partida para 2023 con el objetivo de seguir pagando elque compró la administración de Felipe Calderón y que estrenó Enrique Peña Nieto.La partida, que ha aparecido puntual en el presupuesto de cada año, es por la adquisición de unaAvión presidencial se rentará para bodas y XV años
El horizonte del arrendamiento considera pagos anuales promedio de 45 millones de pesos en operación y mantenimiento, más pagos anuales de arrendamiento promedio de 451.4 mdp. De hecho, aún se contemplan partidas anuales hasta 2026 por montos similares a los 500 millones de pesos.El presidente Andrés Manuel López Obrador tomó la decisión de no utilizar la aeronave, al considerarla ofensiva por la “opulencia” en la que viajaban sus antecesores.
Desde diciembre de 2018 se han hecho esfuerzos para vender el avión en el mercado internacional, incluso en abonos o a varios propietarios. También “se rifó” en un proceso de sorteo operado por la Lotería Nacional, pero el Boeing 787-8 Dreamliner sigue siendo propiedad del gobierno mexicano, que paga puntualmente su mantenimiento y arrendamiento financiero, gracias a las partidas aprobadas por la Cámara de Diputados.