El imponente edificio que comenzó a construirse en el año 2006 alberga en su interior más de un millón de muestras de semillas, mayoritariamente agrícolas, procedentes de todas las partes del globo.
Lo verdaderamente importante del edificio está en sus características. La cámara se construyó para aguantar terremotos de hasta 10 grados de intensidad, resiste erupciones volcánicas e incluso la radiación solar.
Cobra sentido ahora el sobrenombre de Arca de Noé vegetal. Gracias a todo el material que se está depositando en ella, podrían replantarse esas especies vegetales si ocurriera cualquier desastre que las eliminara.al almacén de Svalvard, diversas especies de cereales, leguminosas y hortalizas que, de ser necesarias, podrán contribuir a salvaguardar la alimentación mundial.
Gracias a que previamente el gobierno de Siria había enviado duplicados del 80 % de sus muestras, pudieron recuperar parte de esa biodiversidad perdida.Aunque el caso de Siria fue resultado de una guerra que se lleva librando desde hace muchos años, recientemente el mundo ha sido testigo de otras grandes pérdidas de la historia antigua.