“Eran gases de extintor y ni siquiera a todo lo que dan”, aseguró la presidenta de la CDHCM, Nashieli Ramírez, al descartar que se haya usado gas pimienta o picante de parte de las policías de la SCC contra manifestantes en la marcha por el 8M.
La ombudsperson mencionó que solo detectaron que, en un momento, las uniformadas detrás de las vallas metálicas que protegieron Palacio Nacional lanzaron un líquido que no era de extintor de incendios, que dejó “una mancha en el piso. Y ya lo reportamos, pero gas pimienta no era”.
La declaración contrarresta con afirmaciones de algunas personas, incluso periodistas, que aseguraron que en un momento el gas que lanzaron las uniformadas picaba los ojos, nariz y garganta. Respecto a los grupos violentos, la presidenta de la CDHCM calculó la presencia de unas 600 mujeres que hacían “acciones directas” para tratar de tumbar las vallas metálicas. Muchas de ellas, dijo que eran de grupos anarquistas que comenzaron a concentrarse en la explanada del Monumento a la Revolución desde las 14 horas y salieron antes de la marcha principal convocada a las 16 horas.
Agregó que la de este año es “la más nutrida y la más diversa” por la participación de distintos movimientos y organizaciones, entre ellas, de infancias, personas con discapacidad, grupos de la diversidad sexual. “No toda la marcha es separatista”, afirmó. La ombudsperson coincidió en la cifra que ofreció el gobierno capitalino de 25 personas lesionas, de las cuales solo tres requirieron hospitalización: una policía con una herida en el pómulo y dos manifestantes encapuchadas lesionadas cuando rompieron la estructura de vidrio en la entrada de la estación del Metro Hidalgo.