PensándoloBien | “Comparar al obradorismo con el viejo PRI, pasa por alto lo que verdaderamente importa en política: la fuente de poder y las maneras en las que este poder puede usarse” 🎙 La columna de Jorge Zepeda Patterson (jorgezepedap)
de llevar la cebra al hipódromo. Decir que Morena y el obradorismo son un viejo PRI en versión 2.0 sirve para dar cuenta de algunos rasgos, pero esconde o distorsiona otros que son tanto o más significativos.Parte del fracaso de la oposición para establecer una estrategia eficaz contra López Obrador ha sido la incapacidad de entender la naturaleza y la sobresimplificación, teñida de desdén, que les ha merecido este fenómeno político.
no le fue “delegado” por sus pares o por reglas institucionales; proviene de su relación personal con las mayorías. Y no se trata de una circunstancia coyuntural, como pudo tener Lázaro Cárdenas durante la expropiación, por citar un ejemplo, sino de un vínculo que data de algunos años y sigue expandiéndose.
la polarización y el descontento como voluntad de cambio.Todos estos factores entrañan diferencias de fondo y no de forma. Comparar al obradorismo con el viejo PRI, pasa por alto lo que verdaderamente importa en política: la fuente de poder y las maneras en las que este poder puede usarse.Se me dirá que Morena no es sino el reciclado de militantes priistas, comenzando por el propio López Obrador.