Biden anunció una prohibición sobre la importación de hidrocarburos rusos para cerrar “la arteria principal” de esa economía, consciente de las consecuencias económicas y políticas en casa.
Bandera rusa ondea frente a la Embajada de Rusia en Washington, el 24 de febrero de 2022.En la narrativa oficial en Estados Unidos, Rusia ha regresado al puesto que ocupaba durante el medio siglo de la: enemigo número uno del llamado “mundo libre” bajo el liderazgo de Washington, y con ello el conflicto se vuelve no solo asunto de política exterior sino también en tema de política interna.
Al explicar la prohibición a las importaciones, Biden declaró que los estadunidenses se han unido en apoyo de los ucranianos y “no seremos parte para subsidiar la guerra de Putin”, pero reconoció que “habrá costos aquí también, en Estados Unidos” y pero es el precio “de defender la libertad”. Pero la incertidumbre por el conflicto ha elevado el precio en los mercados internacionales y con ello, según el funcionario, la gasolina en Estados Unidos se ha incrementado de 75 centavos a más de cuatro dólares el galón. Explicó que ante ello su gobierno está impulsando varias iniciativas para frenar esas alzas, entre ellas abrir su reserva estratégica nacional y negociar con productores petroleros en otros países.
Dentro de Estados Unidos, se han clausurado medios rusos , cancelado conciertos y bailes rusos, y hasta despedido a atletas profesionales y artistas de esa nación. Las cosas han llegado a tal extremo que hasta la Federacion Internacional de Gatos prohibió la participación de felinos rusos en sus competencias, reportó elLos políticos en Washington portan listones con la bandera ucraniana y denuncian a los rusos.
Aquellos expertos y analistas, incluso ex funcionarios, que se atreven a criticar la narrativa oficial se encuentran con una ola de reprobación y acusaciones de ser portavoces del Kremlin.